5 Errores Financieros que Están Quebrando PyMEs en Colombia en 2025 (y Cómo Evitarlos)

Bancarrota

Foto: Vecteezy.com

En Colombia, el panorama empresarial atraviesa un momento crítico. Entre enero de 2024 y mayo de 2025 se presentaron más de 2.500 solicitudes de insolvencia empresarial ante la Superintendencia de Sociedades, de las cuales alrededor de 1.400 fueron admitidas para iniciar procesos formales de reorganización o liquidación. A marzo de 2025, cerca de 3.500 compañías ya estaban bajo este tipo de procesos, comprometiendo más de 127.000 empleos directos y alrededor de 360.000 millones de pesos en activos en riesgo.

Estos números reflejan una realidad preocupante: si bien es cierto que las crisis empresariales pueden darse en parte por factores externos, la principal razón se debe a errores financieros básicos que se repiten en compañías de todos los sectores. La diferencia entre las PyMEs que logran sostenerse y aquellas que enfrentan la quiebra no depende únicamente del tamaño del mercado ni de la competencia, sino de decisiones financieras fundamentales que determinan la estabilidad y el futuro de cada negocio.

En este artículo analizamos los cinco errores más frecuentes que están llevando a la quiebra a muchas empresas en 2025 y compartimos recomendaciones clave para evitarlos.

1. Confundir ventas con flujo de efectivo

Un error recurrente en las PyMEs es celebrar altos niveles de ventas como si fueran sinónimo de liquidez. Una empresa puede cerrar un trimestre con ingresos récord, pero quedarse sin caja para cubrir nómina, proveedores o impuestos si los clientes no pagan a tiempo.

En Colombia, el promedio de días de cobro oscila entre 45 y 60 días en muchas industrias, un plazo que puede descalzar la liquidez. Supervisar este indicador semanalmente es clave para anticiparse a problemas. Además, un índice de liquidez corriente menor a 1.5 es señal de alerta, aunque empresas con alta rotación podrían operar cerca de ese umbral si mantienen controles estrictos de cartera y gastos .

Cómo corregirlo:

  • Proyecte semanalmente el flujo de caja con horizonte de 90 días.

  • Establezca límites de crédito basados en capacidad real de pago del cliente.

  • Incentive el pronto pago con descuentos y refuerce los procesos de cobranza.

  • Mantenga un índice de liquidez corriente por encima de 1.5.

2. No ajustar precios a la inflación real

Otro error crítico es mantener precios estáticos en un entorno inflacionario. Aunque la inflación anual se proyecta en 4,9% para 2025, sectores como manufactura y servicios enfrentan aumentos en costos muy superiores al promedio nacional.

Si los insumos suben un 8% y los precios solo un 4%, la rentabilidad cae incluso cuando las ventas se mantienen. La discrepancia entre inflación oficial y real es una de las causas silenciosas de pérdida de competitividad.

Cómo corregirlo:

  • Mida la inflación real de su sector mes a mes.

  • Ajuste precios de forma gradual y frecuente en lugar de aumentos drásticos.

  • Analice la rentabilidad por producto para identificar cuáles requieren ajustes urgentes.

  • Comunique claramente a sus clientes el valor agregado que respalda el incremento.

3. Financiar crecimiento con deuda de corto plazo

Un error crítico es recurrir a préstamos de corto plazo (tarjetas empresariales, créditos rotativos) para financiar proyectos de largo plazo. Esto genera una “bola de nieve” de deuda que compromete gran parte de los ingresos en intereses, debilitando la capacidad de reinversión.

Actualmente, las altas tasas de interés en Colombia hacen este error aún más costoso. Muchas PyMEs refinancian de manera constante, lo que evidencia que no están liquidando sus compromisos en los plazos adecuados.

En 2025, la tasa de política monetaria se ubica en 9,25%, pero los créditos empresariales pueden superar el 18%, lo que hace muy riesgoso usar deuda revolvente o préstamos de capital de trabajo para proyectos de expansión .

Además, el gasto financiero total no debería superar el 25% de los ingresos mensuales si se quiere mantener una estructura sana.

Cómo corregirlo:

  • Mantenga un nivel máximo del 30% de deuda sobre el capital total.

  • Use créditos de largo plazo solo para activos fijos y no para capital de trabajo permanente.

  • Controle que los pagos financieros no superen el 25% de los ingresos.

  • Retenga utilidades para financiar crecimiento en lugar de depender solo del crédito.

4. No planear obligaciones fiscales con anticipación

La planeación tributaria suele dejarse de lado en muchas PyMEs, lo que deriva en pagos atrasados, sanciones, intereses y procesos de fiscalización. Este error genera presiones de liquidez innecesarias y puede afectar la reputación de la empresa frente a la DIAN y sus socios comerciales.

En 2025, la carga fiscal exige disciplina: renta, IVA y parafiscales deben presupuestarse mes a mes, más aún considerando los cambios normativos recientes que han modificado plazos y sanciones .

En un año de ajustes regulatorios, no prever estas obligaciones se convierte en un riesgo mayor.

Cómo corregirlo:

  • Diseñe un calendario tributario anual alineado con los plazos de la DIAN.

  • Separe mensualmente provisiones para impuestos en una cuenta exclusiva.

  • Evalúe escenarios fiscales con asesoría especializada.

  • Ajuste su planeación conforme a los cambios normativos más recientes.

5. Ignorar indicadores financieros clave

Operar sin revisar indicadores financieros es como conducir sin tablero de control. Muchas PyMEs desconocen su nivel de liquidez, la rotación de cartera o la cobertura de sus gastos fijos, lo que retrasa la detección de problemas hasta que ya es demasiado tarde.

El margen bruto en comercio suele oscilar entre 17% y 21%, mientras que en manufactura puede superar el 22%. Estos parámetros son útiles para medir desempeño frente al sector. Además, se recomienda tener reservas que cubran al menos tres meses de gastos fijos, práctica avalada por reguladores y organismos empresariales .

Indicadores que no pueden faltar:

  • Liquidez corriente (mínimo 1.5).

  • Días de cobro (máximo 45 días).

  • Margen bruto mensual.

  • Rotación de inventario.

  • Cobertura de gastos fijos.

Cómo corregirlo: Implemente tableros de control gerencial y realice un análisis mensual de los indicadores. Detectar a tiempo una caída en márgenes o un aumento en la morosidad permite tomar decisiones correctivas con menor costo.

Conclusión

En 2025, los errores financieros más frecuentes en las PyMEs siguen siendo evitables con gestión disciplinada y planeación estratégica. El éxito no depende solo de vender más, sino de administrar mejor los recursos, anticipar riesgos y tomar decisiones basadas en datos confiables.

En Peña Molina & Asociados ayudamos a empresarios a evaluar su situación financiera, diseñar estrategias tributarias y optimizar procesos contables para garantizar crecimiento sostenible y cumplimiento normativo.

Recuerde que Peña Molina & Asociados tiene un equipo de expertos dispuestos a apoyarlo y acompañarlo en asuntos contables, financieros, tributarios y de control interno, para lo cual podrá contactarnos al correo: info@pma.com.co

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